En el centro de la ciudad, cercano a los santuarios, ofrece fantasticas vistas sobre los Pirineos. Ambiente acogedor y elegante, estos son los dos adjetivos que describen a este hotel abierto todo el año. Dispone de restaurante y brasería tanto en el interior como en la terraza donde degustar su fabulosa cocina.Llegadas después de las 24:00 hay que avisar con antelación porque la recepción cierra.